viernes, 12 de septiembre de 2014

nada es imposible para el amor que se regala


































Hay hebras de diferentes colores que al mezclarse iluminan la trama, dando calidez al abrazo en que naufraga el cuerpo adormecido. Sutiles se confunden. Amalgamados sus opuestos dibujan. Nudo tras nudo multiplican las fuerzas que sostienen el dolor. Disuelven la rutina oscura y muy lentamente, entibian.
No hay lugar donde las tonalidades de la luz que atraviesa el punto, no transformen el aliento frío del cuerpo cuya vida se escapa por los poros

/nada es imposible para el amor que se regala como ramo de flores, que trata de invadir con su dulce fragancia, pegando sus partículas a quien están destinadas/.

            Y así, aromas y colores forman una nueva  trama de lazos humanos que construyen el universo. Lo unitario forma parte del pasado que escudriña la noche y amanece adormecido en los brazos que entrelazan el amor.”

                                                              Moni Indiveri de Vega 

Diciembre 8, del 2009


jueves, 11 de septiembre de 2014

crecer en la poda


                                                                 . . . “al sarmiento que da fruto,
                                                                       mi Padre lo limpia para que de más” . . .
                                                                       Juan 15, 2



Padre
¿porqué dejas intactos al fresno y la encina
con sus ruidosas ramas
al soplo del viento?

¿qué fruto te han dado?

el olivo y la vid
traen alegría a la mesa
son vehículo
de lo que no se puede ver

aún  así cada invierno se poda
corta y golpea
se atan las ramas
para aumentar los frutos
y su calidad
                                               a Juan Albanese


collage de José Vega
poema de Moni Indiveri de Vega

miércoles, 10 de septiembre de 2014

custodiada por paredes




capullos amarillos para despertar
una sombra al lado
un murmullo de voces y  risas
tiempo detenido en el tiempo

custodiada como por paredes
el blanco desconcierto

se siente en el cuerpo
también en un vientre
pequeña y adulta

engendrada dos veces

collage de José Vega
poema de Moni Indiveri de Vega

martes, 9 de septiembre de 2014

no se detiene el descenso



en la unión de la cabeza y el cuerpo
la delgadez      
vuelve plana la curvatura

todavía no se suelta de su afán
tiende a recuperar la propia dimensión    
cascada de partículas
que alimentan los pulmones

aún sofocada y sin visión no se resiste
no detiene el descenso

flotan círculos, palcos babélicos
lamentos en la saliva espesa
se prolongan
y  tejen lo que atrapa


ni una grieta interrumpe las sombras

collage "Globalización de José Vega
poema del libro "Lo/Cura" de Moni Indiveri de Vega

batalla salvaje



frágil su esencia
por ella se desplaza

cálculos simétricos y fríos
al acecho

                             la víctima está presa

lucha en el intento de escapar
mientras la red le va cerrando el paso

                             batalla salvaje

la búsqueda del hilo que sostiene la trama
agudiza el talento del caído

                              ¿sería la única forma de vencer?

Así como la telaraña es el instrumento más poderoso
con que cuenta, también puede ser su propia trampa
cuando el hilo principal se corta

fotografía de José Vega
poema del libro "Punto Cardinal" de Moni Indiveri de Vega

lunes, 8 de septiembre de 2014

escucho mi propio canto


























Veo todavía sin lentes- pienso
No del todo bien ni sé hasta cuando. Levanto los ojos y dibujo en el espacio rondas de mariposas verdes que dan forma al atardecer. Se ondula el tiempo al compás de las ideas. Siento que nado el fondo azul con cuerpo de sirena en busca de la perla deseada. Escucho mi propio canto y pido que no me engañen. Una serena oscuridad me sumerge hasta llegar al fondo. Remuevo la arena a la vez que aprieto con los dedos de la mano izquierda lo que logré rescatar. Quiero pararme sobre tierra firme, regresar al agua los caracoles. Una niña sentada en el borde mantiene los brazos abiertos mientras canta. Son pájaros dorados los que se posan en sus brazos pálidos. Una sonrisa ilumina su rostro aunque sus ojos permanecen cerrados.


fotografía y microrrelato de Moni Indiveri de Vega


domingo, 7 de septiembre de 2014

desnudar la ceguera



       En el espacio en blanco de la mente nació el temblor. Comprometió al cuerpo hasta las plantas de los pies. En descenso caprichoso paralizó las manos, también los labios. Un rictus incontrolado  expresó el descontento. Huellas alimentaron  el pensamiento que martilló las sienes. Una vibración llegó hasta la base del craneo, desnudando la ceguera y fueron pájaros azules los que anidaron en sus hombros. Cantaron hasta ensordecer la tristeza que se refugió en la parte más sombría del bosque. La diversidad de árboles soltaron sus hojas y lo vistieron de dorado. La alquimia de colores traspasó su piel y fue como ellos, símbolo de la vida en perpetua revolución.


fotografía y microrrelato de Moni Indiveri de Vega