jueves, 2 de junio de 2016

No hay cabida para el miedo ni el enojo


algo escondido entre finas capas de la memoria
me hace sentir que se avecina
un cambio de planes

no será necesario ya
preparar el equipaje

una historia conocida se repite
los enamorados del poder
sojuzgan
despiertan individuos
ellos se convierten en pueblos  cuando claman justicia

y yo
acompaño desde aquí
desacompasado el ritmo cardíaco
vuelvo a fibrilar

el espíritu da un salto y proyecta otro viaje

la entrega es el ropaje que cubre la piel fría
no hay cabida ahora
para el miedo ni el enojo
sólo la entrega

y me siento capullo que abre pétalos
hasta el centro de mi misma
entablo un diálogo con Quien sabe
lo que es mejor para mi

y una luz diferente asoma

en mis pupilas


fotografía y poema de Moni Indiveri de Vega

No hay comentarios:

Publicar un comentario